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Curarnos Naturalmente

Masaje Facial

febrero 22, 2020

El Masaje Facial Japonés Que Resolverá Todos Tus Problemas Cutáneos

Hinchazón, arrugas, tono desigual… ¿Por qué los problemas cutáneos adoran aparecer en tu cara de la nada, sin ninguna invitación? ¡Y lo peor es que casi nunca desaparecen tan fácilmente como surgen! Quizás llegó la hora de ver qué es lo que hacen las personas de todo el mundo, incluyendo a las modelos, para ser fabulosas y tener una piel brillante en poco tiempo: el masaje japonés Asahi.

Quiénes no pueden hacerse este masaje

– No puedes hacerte este masaje si tienes trastornos del sistema linfático, erupciones cutáneas, piel dañada o tienes un resfriado. Sip, esto significa que si tienes acné serio, esta técnica no es para ti, y deberías utilizar otras más seguras.

Cómo prepararte para el masaje

– Antes de comenzar con la sesión, asegúrate de lavar tu cara y desinfectar tus manos. También puedes usar un aceite natural o una crema para reducir la fricción con la piel.

Drenado del líquido linfático

– La manera más eficiente de hacerlo es repetir cada movimiento unas 3 veces, o 4-5 veces para las áreas problemáticas.

El área alrededor de los ojos

– Con las yemas de tus dedos medio y anular, presiona ligeramente los extremos exteriores de los ojos. Manteniendo el mismo nivel de presión, suavemente desliza tus dedos a lo largo de tus párpados inferiores hacia los extremos internos de los ojos. Haz una pausa de un segundo y luego mueve los dedos hacia arriba, dibujando un arco debajo de tu ceja.

Tu frente

– Ahora llegó la hora de que tu frente se una a la diversión. Los movimientos aquí también son sencillos: presiona las yemas de tus dedos índice, medio y anular en el medio de tu frente y deslízalos hacia tus sienes usando movimientos en zigzag..

Hacer la línea de la mandíbula más firme

– Presiona el lado izquierdo de esta zona con la palma de tu mano izquierda. Luego, mueve tu mano derecha desde el extremo exterior derecho de la mandíbula hacia el punto justo debajo del extremo interior de tu ojo. Desliza tus dedos desde el interior hacia tu sien.

Tus mejillas

– Coloca tus manos de manera horizontal a los lados de tu nariz. Aplica presión usando 3 dedos y solo deslízalos a lo largo de los pómulos en dirección hacia las sienes.

Tu barbilla

– Sin más preámbulos, junta tus muñecas con las palmas separadas como lo acabas de hacer en ese último masaje. Desde esta posición, inclina tu cabeza ligeramente hacia adelante y presiona las almohadillas de tus manos contra tu mentón.

La zona A

– Pon tus pulgares debajo de tu barbilla con el resto de tus dedos reunidos a los lados de tu nariz. Estás formando una especie de un triángulo alrededor de esa zona. Deja tus pulgares en donde están, pero mueve el resto de tus dedos desde la nariz hacia las sienes, jalando un poquito la piel hacia afuera.