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Curarnos Naturalmente

jengibre

abril 25, 2020

El jengibre es el rey de la protección del sistema inmunológico

Aunque la canela y el jengibre son muy beneficiosos para prevenir problemas digestivos y hepáticos no deberemos tomar su infusión si ya tenemos algún tipo de dolencia, ya que podría empeorar el cuadro.

El té de jengibre y canela es una bebida que tiene un gusto picante, pero que definitivamente resulta muy reconfortante cuando se consume caliente. Además de hidratarnos, nos ayuda a eliminar los líquidos retenidos en el cuerpo y a desinflamarnos, lo cual genera una cierta sensación de alivio.

Hay quienes lo prefieren solo, pero también hay quienes los acompañan por un toque de miel, canela, zumo de limón o un par de rodajas de naranja fresca. Pero no solo se puede combinar con cítricos. También se puede combinar muy bien con bebidas como el té verde, por ejemplo. En definitiva, existen muchas formas de disfrutarlo y cada quiene elige la que le resulte más agradable.

Beneficios del té de jengibre y canela:

El té de jengibre y canela es una bebida caliente con un sabor ligeramente picante, que se prepara con la infusión de una pequeña rodaja de raíz de jengibre y una ramita de canela. el jengibre es muy bueno para:

El proceso de digestión.

La eliminación de líquidos retenidos.

La hinchazón del abdomen y las extremidades.

El alivio de molestias estomacales leves (hinchazón, pesadez, gases, náuseas).

También es muy bueno para subir la defensa.

Receta del té de jengibre y canela:

La siguiente receta contiene un toque de zumo de limón, pero puedes reemplazarlo por un par de rodajas de naranja. También podrías consumirlo sin ningún tipo de fruta cítrica. Según prefieras.

Ingredientes:

un limón.

canela al gusto.

1 taza de agua.

Jengibre fresco (al gusto).

Opcional: 1 cucharadita de miel.

Preparación:

Para empezar, lava bien la raíz de jengibre y rállala. Luego, coloca a hervir una taza de agua y agrégale el jengibre rallado y la canela. Deja cocer todo a fuego lento por unos 10 minutos. Colócale una tapa al recipiente. Mientras tanto, lava el limón y extrae su zumo. Reserva.

Apaga el fuego, cuela la bebida y deja que se enfríe a temperatura ambiente.

Agrega el zumo de limón y cuela. Sirve y bebe con moderación.

En caso de querer añadir miel, asegúrate de mantener la moderación. No es recomendable añadir más de una cucharadita.

Nota importante: evita consumir más de 2 o 3 tazas al día.